¿Para qué sirve un pulsómetro?

Creado en los años 1970 en Escandinavia, el pulsómetro es un aparato utilizado tanto por los corredores novatos como por los experimentados. Este permite conocer la frecuencia cardíaca relacionada con la intensidad del esfuerzo. Igualmente, este aparato permite optimizar las sesiones de running, ciclismo o de muchos otros deportes. Para ello, el instrumento de medida va a registrar la frecuencia cardíaca que corresponde al número de latidos del corazón en el lapso de un minuto a través de la correa pectoral y luego envía los datos a un receptor (a menudo un reloj de pulsera).

¿Cuáles son las ventajas de utilizar una correa pectoral y un pulsómetro?

Como ya hemos dicho, un pulsómetro sirve para medir la frecuencia cardíaca y para saber en cual « zona de esfuerzo » nos situamos. La frecuencia cardíaca es el mejor medio de parametrizar las sesiones de entrenamiento.  Por ejemplo si deseas desarrollar tu aguante necesitarás que la frecuencia esté siempre por debajo de 75. Pero si lo que deseas es trabajar tu potencia y tu explosividad, entonces debes situar tu frecuencia por encima de 75%. Puedes calcular igualmente tu frecuencia cardíaca máxima gracias al pulsómetro.
El interés del pulsómetro está presente igualmente después del entrenamiento, para analizar los datos recolectados durante las sesiones y así ver las zonas donde hemos respetado la frecuencia cardíaca objetivo y las zonas a trabajar de nuevo. Podemos igualmente medir la frecuencia cardíaca en período de recuperación para saber si hemos mejorado la regeneración y para verificar que la sesión ha sido bien adaptada al organismo. También podemos descubrir períodos de bajo ritmo cardíaco y así evitar que se produzca de nuevo. Ciertos modelos están equipados con un GPS para ver en un ordenador o en un smartphone los diferentes caminos recorridos o incluso el perfil de altitud en una próxima sesión. Puedes definir tu ruta en tu ordenador con anterioridad y en total tranquilidad.

Pulsómetro con cinturón de pecho

Algunas limitaciones:

– No debes focalizarte únicamente en la frecuencia que muestra tu pulsómetro, no debes perder el placer de correr simplemente para quedarte en la zona de frecuencia cardíaca objetivo.

– El pulsómetro no detecta las lesiones ni el cansancio, así que no debes de dejar de escuchar a tu cuerpo.

– La frecuencia cardíaca puede ser diferente de un día a otro a causa de muchos factores: cansancio, temperatura ambiente o incluso según los entrenamientos precedentes que tienen un impacto sobre la recuperación y los desempeños futuros.
– Al superar una cierta intensidad, la frecuencia ya no es representativa de tu esfuerzo, sobre todo durante ejercicios que no pasan del minuto.

Para concluir, los fabricantes proponen pulsómetros desarrollados específicamente para un tipo de actividad deportiva. Por ejemplo, para hacer footing recomendamos el Garmin Forerunner 310 XT, para ciclismo el  Polar CS500+  y finalmente para una práctica multi-deporte le aconsejamos el RCX5 G5 igualmente de la marca Polar.

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